sábado, julio 31, 2004



Sin mucho tiempo e inspiración disponible, decidí sentarme a escribir una vez hecho el recorrido de mis blogs habituales y haber leído el reciente post de mi amigo Saturno, quien cumplió un año de tener su blog y que al hacer un balance, ha cosechado muchas cosas buenas.

Entonces despues de varios días sin aparecer por estos lados, recordé el por que empecé a escribir aqui, como el común se trata de drenar casi todo cuanto nos da vueltas en la cabeza, nos atormenta y nos regocija.

Lo que en un momento de mi vida ocupaba gran parte de mis pensamientos y mi día a día, despues de un buen tiempo de lucha tomó su cauce, justo para mi y pude resarcirme en gran parte... por lo que siempre doy gracias a Dios y a las personas que estuvieron y están conmigo.

Hoy ya en el propio asunto, son otras cosas que me quitan el sueño, son las exigencias de un trabajo que ocupa gran parte de mi día, que demanda una dedicación casi exclusiva y acelerada que me resta tiempo extra de vivir y compartir con mi familia, mi amor, mis afectos, conmigo misma... y me hace preguntarme si vale la pena, porque no quedo satisfecha con la labor realizada, siento que hay fallas, que nadie está contento... que es un enjambre.

Hace dos semanas regresé de vacaciones y siento que no fué oportuno haber salido, aun cuando sentí que dejé todo a punto.

Adicional al trabajo y ajetreo de lunes a viernes, nuestros fines de semana son bastante agitados, siempre le faltan horas al día para hacer cosas y descansar.

Espero que pronto pueda oirme decir que todo está bien, terminar mi jornada a la hora establecida, respirar y sentirme libre de nuevo... como en una mañana de domingo soleada con brisa fresca.